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miércoles, 26 de mayo de 2010

Pez Leon en Puerto Rico

En los últimos días los avistamientos del pez león en Puerto Rico han aumentado drasticamente. Debido a esto el Departamento de Recursos Naturales de Puerto Rico ha emitido un aviso de Advertencia para los bañistas en PR. A continuación les presento información de importancia referente a este pez.

Pez Leon:
“Pterois volitans”Exuberante y hermoso, de unos 30 cm de largo, variado en diseño y color, el pez león tiene un cuerpo pardo rojizo cubierto de finas listas blancas. Con su penacho de largas y semitransparentes aletas dorsales decoradas con franjas rojas y blancas, destacan sus largas y finas hebras blancas.
Cuando el pez león extiende sus grandes aletas pectorales parece una mariposa de otro mundo. Pero ¡qué no nos engañe su delicada belleza! Esos colores y diseños llamativos son una clara advertencia para sus posibles depredadores, ya que este pequeño pez posee en los larguísimos rayos de sus aletas un potente veneno que utiliza para su defensa.
El pez león, conocido como “lion fish”, “turkey fish” o pez escorpión, es una especie del género “Pterois”, de la venenosa familia de peces Scorpionidae. Oriundo del Océano Indo-Pacífico, vive asociado a los arrecifes de coral y los fondos rocosos. Si usted llega a ver uno de estos peces en nuestros arrecifes del Caribe sur o de cualquier otra zona del Atlántico debe reportarlo de inmediato, porque es una seria amenaza, tanto para los humanos, como para nuestros ecosistemas marinos.
 

 Como llego al Caribe?
Según reportes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), durante el paso del huracán Andrew, en 1992,  un pequeño grupo de la especie “Pterois volitans”  (pez león rojo), escapó de los acuarios caseros de la zona de Tampa hasta la Bahía de Biscayne y tomó la corriente del Golfo hasta Carolina del Norte y otras corrientes al este y al sur de Bahamas, Cuba y República Dominicana.
Desde entonces, su población ha aumentado en forma alarmante, extendiéndose cada vez más hacia el sur. Se conocen reportes del pez león en Florida, México, Cuba, Islas Caymán y muy recientemente en Colombia, en las Islas de San Andrés (13ºN; 09-01-09), lo que disparó las alarmas de las organizaciones locales vinculadas a la conservación del medio ambiente marino, a fin de unir esfuerzos para alertar la población y tomar medidas.

Amenaza para los humanos
Aunque no se conocen oficialmente casos letales, la picadura del pez león es sumamente dolorosa y debe ser atendida con prontitud.  Además del agudo dolor que causa el veneno, puede producir reacciones sistémicas como náuseas, vómitos, dolores de cabeza, mareos, dolores en las articulaciones, ansiedad y colapso cardiovascular.
El veneno del pez león se encuentra en pequeñas glándulas venenosas situadas en la base de las largas espinas de las aletas. Este veneno, compuesto por proteínas citotóxicas y neurotóxicas, ocasiona un dolor intenso que se irradia a todo el miembro y alcanza su punto máximo a la hora. Posteriormente se forma un edema local y leve, con necrosis de la herida, que se infecta con facilidad. El dolor puede durar horas e incluso días.

Las 13 espinas de la aleta dorsal, una de la aleta pélvica y tres de la aleta anal son venenosas. Las aletas pectorales y caudales no son tóxicas, ya que éstas no tienen espinas.  Cuando es molestado por un submarinista, el pez león no se esfuerza mucho por escapar. Apunta con sus aletas dorsales al incauto que trata de atraparlo. Aunque las picaduras sólo ocurren con peces vivos, se han reportado casos de picaduras con peces muertos recién capturados, por lo que es mejor evitar tocarlas.

Qué hacer en caso de picadura
Lo primero que hay que identificar es la causa de la herida. Es posible que la víctima no haya visto siquiera al causante, pero puede deducir que fue un pez león si el fondo en el que se encontraba cuando se produjo la picadura es rocoso o coralino y si presenta dos o varias heridas punzantes, acompañadas de dolor muy agudo.
Es importante revisar y limpiar la herida a conciencia con suero salino o agua fría, para impedir que queden restos de la espina y de las glándulas venenosas. De inmediato se debe sumergir la zona afectada en agua tan caliente como se pueda soportar (unos 45ºC), durante 30 minutos o más. El veneno del pez león es una proteína que se desnaturaliza con el calor.  Por eso lo más eficaz es sumergir la herida inmediatamente en agua caliente. Esto es tremendamente efectivo para reducir la cantidad de veneno que entra al organismo y aliviar sustancialmente el dolor.
Si la picadura ocurre en el tronco o en la cara se pueden utilizar compresas o irrigaciones con agua caliente. Si el dolor es muy intenso, son útiles los analgésicos no morfínicos (recomendado) o anestésicos locales como novocaína, xilocaína o bupivacaína (a veces, vía infiltración local).
 

 El pez león es una amenaza real para nuestros ecosistemas marinos. No posee enemigos naturales en el Atlántico, el mecanismo de defensa con sus púas venenosas parece ser muy efectivo y sus depredadores potenciales en el océano Atlántico y el mar Caribe jamás se han enfrentado a algo similar. Por otro lado, es sumamente voraz.  No tiene preferencias por una especie en particular y según estudios realizados, se alimenta tanto de peces pequeños, como de juveniles de otros peces más grandes. También lo puede hacer de larvas de crustáceos, como la langosta espinosa (Panulirus argus). Su técnica de caza es asombrosamente eficaz, acorralando a sus presas en cavidades del arrecife, extendiendo sus aletas como una atarraya y engulléndolas enteras, una a una.